viernes, 20 de octubre de 2017

Las élites catalanas: políticas, económicas, religiosas, culturales…

Las élites catalanistas tienen considerable peso para dirigir y empujar el proceso de ruptura consiguiendo movilizar a su favor a cientos de miles de personas, muchos de los cuales aparentemente no deberían estar a su lado, dado que sus intereses son contradictorios entre sí. Las encuestas de opinión del CEO, de la Generalitat, del verano de 2013, daban como máxima preocupación de los catalanes cuestiones muy parecidas a las del resto de España, la precariedad laboral, el paro, la crisis económica, pero es un hecho que desde aquel verano acá, el tiempo que ya era rápido, se ha vuelto a acelerar, como si presagiara un cambio histórico, una ruptura, un enfrentamiento que puede llegar a estallar. En este momento, si las opiniones de un pueblo son las que aparecen manifestadas en la CEO, hay que buscar la explicación del acelerón en las élites que gobiernan Catalunya, Gobierno, Parlament, instituciones civiles, partidos, y el largo etc. que conforman las élites catalanas dominantes, las cuales demuestran su poder de dirección social al margen del conjunto de la población que mayoritariamente tiene/tenía unas preocupaciones diferentes.

Las élites catalanas abundan en la idea de que no hay valor en la españolidad de la cultura, del arte, la política, la apertura al mundo… ni en el trabajo, ni en las leyes, ni en la Constitución; los pactos de la Transición se desprecian ahora, fue un instrumento de cierta utilidad, pero los pactos que ellos buscaron, apoyaron y aceptaron, lograron que Catalunya conservara su identidad, lengua, cultura, poder político y económico con autonomía superior a cualquier otro momento, nada más que comparar el territorio catalán de parte española con la parte francesa en la que ni siquiera existe la lengua con carácter oficial, ni mucho menos en el sistema educativo, lo cual debería servir para reflexionar sobre la convivencia practicada a uno y otro lado de la frontera. Desprecian la historia española y la común, y construyen su identidad en oposición de lo español y en defensa de un supuesto ideal intachable de su cultura e historia; en su limbo identitario no existen clases ni explotación, no hubo poderes, desigualdad, ni opresión interna, no hay lugar para otras identidades, ni mezcladas ni ajenas, ni otras emociones similares, posibles de compartir. Hoy sabemos que las tradiciones son invenciones recientes, han sido fabricadas, pero no solo Don Pelayo y demás historietas españolistas, también las fabulaciones de naciones con núcleos originarios perfectos y valerosos por encima de cualquier otro: -Eric Hobsbawm y Terence Ranger, ‘La invención de la Tradición’ Editorial Crítica- También se pueden descolgar de Scribid ‘Hobsbawmn, E. ‘Identidad, rev. Intern. De filosofía política, nº 3 1994.

Se sienten europeos, pero no españoles, lo cual es extraño, porque son políticamente europeos en cuanto españoles, ya que es el Estado español el firmante de los tratados, en los que ellos colaboraron. No existe racionalidad para analizar procesos y problemas desde una óptica de búsqueda de soluciones comunes, cuando antes la hubo, ahora solo aparecen emociones desbocadas en un tren sin frenos. Los individuos de la élite política, económica, sociológica, religiosa, cultural, deportiva, mediática… son catalanistas, -olvido intencionado, del aspecto extremadamente alejado de la consideración colonial que se justificaría con élites españolistas dominando en una Catalunya, sin industria y comercio, perseguido su entramado social…- los cuerpos de élite son nacionalistas de cuna o pequeñísima minoría de asimilados, porque la presión de integración grupal funciona en esa dirección, sin asimilación probada nadie será aceptado en el entramado social.  No es que dichos individuos sean expulsados físicamente de la región, pero sí de la cabeza rectora y representativa de la sociedad y mirados de otra forma serán desplazados, esto para los españoles llegados en oleadas migratorias desde los años cincuenta, representa un coste altísimo de marginalidad latente, que crecerá con la independencia.

Las direcciones de partidos de izquierdas, en sus cogollos, están compuestas en su mayoría por los individuos citados, compartiendo el partido la identidad de clase y nacionalista, lo que explica los vaivenes y  posterior deriva de seguidismo hacia las pautas soberanistas, para no verse excluidos de la marea, lo cual lleva aparejadas fugas constantes de militantes y votos. Estas élites están logrando ya una ruptura social, que desgaja a los de abajo de sus identidades obrera, cultural, de sexo, quienes para sentirse aceptados por el grupo social en que viven han de esconder o renunciar a su pasado, que puede tener otra procedencia física, deben abandonar las historias familiares que les dotaban también de rasgos de identidad diferentes, que ellos compartían para sentirse integrados por un pueblo en el que viven y trabajan.

Los casos que conocemos en otros países, en los que una fuerza política, culpa a los extranjeros de los males de los trabajadores, se etiquetan como populistas. Los que acusan a los emigrantes de ser causa fundamental de los problemas de los pobres, por llevarse trabajos, ayudas sociales, los que culpan de la degradación en sanidad y educación, por las que cotizan los nacionales, son adjetivados por todo izquierdista, como de populismo xenófobo,… La misma argumentación –y política subsiguiente- produce el nacionalismo catalán, pero aquí los izquierdistas peninsulares lo dejan pasar, mientras, el ataque a lo externo se imputa a los ladrones españoles, por ser culpables de todos los males que soporta el estado de bienestar catalán. La consigna los extranjeros roban a Catalunya, utiliza la misma raíz filosófica xenófoba como justificación de la acción política, los otros, los españoles extranjeros son los culpables.

Los grupos de poder ciudadano en Catalunya no tienen entre sus dirigentes, a trabajadores u otras identidades distintas a la catalana. Los progresistas respetan las identidades minoritarias, son capaces de luchar porque puedan expresarse libremente, pero no aceptar que los sustituyan, no se puede catalogar a los otros como mejores y sustitutorios de los demás, que es lo que pretenden los nacionalistas. Pelear porque otro pueda opinar está bien, pero compartir su opinión es otra cosa muy diferente. La desigualdad en Catalunya tiene que ver, con la clase aderezada con lo nacional, importa el lugar que ocuparon sus padres y ellos en la producción, en la escala social, tiene que ver con la herencia. En el proceso secesionista hay ricos y pobres juntos, evasores fiscales y pagadores de impuestos, trabajadores y dirigentes de corporaciones, banqueros y bancarios y vendedores, tenderos, barrenderos, jubilados y rentistas, alta burguesía y peones, parados y ni, nis etc. etc. ¿me quieren convencer de que todos juntos tienen el mismo interés y deben caminar al mismo paso? 

El proyecto de un nuevo estado ya está en marcha y muy avanzado, contrasta y mucho, con el silencio del Gobierno PP, con la pasividad en las respuestas argumentales de los defensores de la Constitución, llama la atención el silencio del pueblo español, los partidos políticos y sindicatos en sus respectivas secciones locales y sectoriales no debaten el gran problema que puede tumbar la Constitución y dar un vuelco a la organización completa del Estado, que tendría que variar ostensiblemente. Bastante de la explicación tiene que ver con el desconocimiento del proceso, de sus protagonistas, y sus postulados; muchas personas ante los silencios de Rajoy, piensan que carece de importancia, o que es una etapa más de las típicas anteriores, nada más lejos de la realidad. El proceso de separación tiene enorme fuerza y velocidad sin que puedan descartarse acontecimientos unilaterales en el próximo año de centenarias efemérides.

Una parte importante de la población de Cataluña ha encontrado su objetivo en la vida en estos momentos de crisis, está organizada para luchar por un ideal, junto con múltiples organizaciones y niveles territoriales y sectoriales, en los pueblos y ciudades, en sectores culturales, deportivos, empresariales, en instituciones oficiales; los argumentarios circulan por la red y en reuniones vecinales se extienden hasta el último individuo del pueblo más apartado, hay respuestas para todo, ocurrencias para resolver cualquier cuestión… da lo mismo el peso intelectual que contengan, lo importante es la eficacia real, que aquí significa el poder transformador del individuo empujando por la independencia, lo importante no es que sea intelectualmente correcto, verdad o mentira importan poco con un tren lanzado a toda velocidad, la capacidad de arrastre es lo que cuenta. Cataluña ha roto su amarre con España y eso conduce a la rotura constitucional que afecta a toda España.  

Al otro lado del Ebro, muy pocas personas conocen lo avanzado que está el asunto, el pueblo en general está bastante alejado, desconoce argumentos, nadie podría sostener una discusión sencilla con cualquier ciudadano catalán. Y cuando uno se desarma argumentalmente es peligrosos porque solo le queda el recurso al pataleo, a la fuerza. Lo desgraciado es que el recurso no valdrá para resolver el problema, en todo caso lo aparcará. La dirección política oficial parece liderada por ERC y Convergencia, en paralelo, pero con enorme poder, existe otra dirección del proceso, a otro nivel popular y transversal, cuya influencia se extiende por todo el territorio de Cataluña, bastante poco conocida en el resto de España, con ideas y proyectos nacionales muy claros y ampliamente desarrollados, si quieren tener mejor idea de cómo transcurre este proceso y su velocidad de circulación, den una vuelta por las páginas y direcciones siguientes, que de ningún modo pretenden ser exhaustivas: 
            
Sin el fenomenal aparato mediático soberanista, sería muy complicado entender el silencio sobre los costes de una secesión, o la profunda influencia de la agitación y propaganda soberanistas o la masiva movilización en las convocatorias que llegarán a todos los rincones del territorio. Sin meter en la ecuación el formidable aparato mediático en el que se apoyan los nacionalistas e independentistas, no se entendería la tergiversación y manipulación de datos y estudios en bastantes oportunidades. El debate sobre ventajas e inconvenientes se ha hurtado en los principales medios catalanes masivos, como se han ocultado las características particulares de los problemas que plantea la pretendida decisión, ¿quizás porque no existían? Así los datos circulan como pueden por medios pequeños y marginados que no pueden competir con los grandes medios que inciden  fundamentalmente en aspectos emocionales, tales como la identidad perseguida y el mantra de los españoles nos roban.

No encontraremos en los puestos de dirección de los principales organismos civiles, de los medios de prensa, radio o televisión, la diversidad de gente que compone el pueblo catalán o la que asistió a la cadena humana del 11 de septiembre, la pregunta que podría hacerse es ¿estos grupos de élite dirigente de la sociedad estarán dispuestos a aceptar en igualdad de condiciones y derechos a los otros, a los que no somos pata negra? ¿Tiene algo que ver la dirección de este movimiento con el mundo sindical, con los trabajadores, los parados, con el feminismo o con la ecología? Ninguno de los problemas que afectan estas problemáticas humanas figuran en agendas, argumentarios o consignas, sencillamente han desaparecido de las movilizaciones, han dejado de formar parte de la realidad porque los medios las esconden y sustituyen por la única que tiene permiso para difundirse, la soberanista. Las encuestas del CEO, siguen dando hoy día como principales problemas los vinculados a la precariedad y crisis económica, a mucha distancia de las relaciones cátalo-españolas, siendo así, ¿cómo es posible poner la secesión como elemento central movilizador? solo una enorme y eficaz campaña es capaz de conseguir unir en la creencia mágico-religiosa que la solución a esos problemas está en la independencia, -un 51% lo cree- y eso un partido político por muy grande y eficaz que sea, es incapaz de lograrlo, necesita contar con la movilización a fondo de todo el conjunto mediático nacional, transmutado al servicio del nacionalismo –y no de todo el país- apoyado institucionalmente por el aparato estatal nacional y por las organizaciones civiles citadas, todos juntos conforman las élites nacionalistas.


Sin el fenomenal aparato mediático catalán, resulta imposible comprender la rapidez y extensión del movimiento secesionista y su transversalidad. La importancia de la fabricación del relato de independencia, pócima de Fierabrás que curaría todos los males, ha sido vital para el proceso, apoyado en el asfixiante aparato puesto en marcha por el nacionalismo, sin comparación posible a cualquier otro español ha conseguido apoyar todas las acciones y llegar a todos los rincones sin dar contenido a voces discrepantes. Según el CEO, de la Generalitat, la televisión más vista, las radios más escuchadas, la prensa más leída, a mucha distancia del resto son, TV3, Catalunya Radio y RAC1, y La Vanguardia y El Periódico. Sumen el mundo cultural, universitario, y otros niveles educativos, deportivo, etc. cuyas élites mayoritariamente impulsan el proceso y obtendrán un conjunto de generadores de contenidos ideológicos potentísimo en la dirección nacionalista, hoy transmutada secesionista.

Manuel Herranz 2013

miércoles, 18 de octubre de 2017

Entramos en aires muy turbulentos

Hace tiempo que hemos pasado el borde, y estamos cayendo. Ahora el problema es como quede de lejos el suelo contra el que nos vamos a dar el trastazo. Y el suelo no está quieto, lo están alejando los independentistas, ayudados por otros.

Se ha instalado la demencia desde hace años entre las élites de poder catalán que lo ejercen en el poder político, económico, social, cultural, educativo, deportivo, ahora la demencia supremacista se ha generalizado en grandes sectores de la mitad de los catalanes.

Solo hay que ver los vídeos que editan de propaganda para el mundo, https://www.youtube.com/watch?time_continue=3&v=wouNL14tAks
copiado de países que sufrieron, llorándose como las víctimas de la opresión y represión española. Por favor hagan el esfuerzo de verse ustedes, a sí mismos, como los opresores de aquel pueblo/territorio de los más ricos del mundo, con las mayores libertades de expresión que existen en la tierra.

Verán, el ejercicio de la libertad de expresión lo demuestran cada día ejerciéndolo sin problemas, ese vídeo y las innumerables movilizaciones independentistas son prueba de ello, al igual que las innumerables proclamas en sus medios de prensa, radio y televisión. Opresión dicen? Cuando prácticamente han enterrado el idioma castellano en las escuelas, etc. etc.

La locura no está entrando en una estación, parece que frena y de repente acelera, aún a costa de entrar en un terreno más violento y repleto de peligros desconocidos. No duden que todo empezó en Yugoslavia, cómo sin querer, nosotros somos gente normal y buena, dicen, ellos también lo eran y al poco tiempo llegó el terror.

El nacionalismo supremacista catalán genera odio, insufla odio desde las escuelas infantiles y juveniles contra lo español y los españoles, contra todos aquellos catalanes que no les secunden.

Nacho Escolar trataba de minimizar la importancia de esta fábrica de odio, argumentando que también había adoctrinamiento en el franquismo, pero ello no suele ser tan importante, se pudo dar la transición con la mitad de la población. El adoctrinamiento el no cree sea tan relevante. Pues miren, en mi opinión sí lo es.

Para empezar, entonces, estábamos en contra de dicho adoctrinamiento, a nadie se le ocurría minimizarlo en base a lo que ocurriera en el futuro. Aquel adoctrinamiento a la infancia y juventud era horrible, y el de hoy en Cataluña es lo más parecido que puedan encontrar al franquismo.

Nadie sabe que puede ocurrir a largo plazo, con esa población adoctrinada, es cierto. Pero a medio plazo sí lo sabemos, por las experiencias que tenemos es bastante previsible que en altos porcentajes de población se instale un tipo de fascismo italiano o el franquismo que conocimos. A corto plazo, hoy, ya está instalado y los códigos transmitidos; prepárense para la lucha, vencer o morir, solo el sufrimiento lleva a la felicidad, luchar para sobrevivir, aplastar a los malos, castigar a los que nos roban y apalean… esos códigos nos harán mucho daño estos días, las referencias últimas del independentismo a vías de la antigua Yugoslavia parecerían una amenaza o preparación.

Dice hoy Xavier Sala i Martín, economista neoliberal, una de las grandes voces independentistas de siempre, que si fuera necesario harían una huelga indefinida que destruyera la producción y distribución, catalana y española. Están dispuestos a romper todo. Sala vive en EEUU con un altísimo nivel de vida, pero muchos dirigentes independentistas creen lo mismo, sueñan con el sufrimiento y el martirio y están dispuestos a todo.

No, no es sencillo frenar tanta locura. Uno se divide en dos, decía Mao, a cada acción que se pretende, le acompañan contraindicaciones, grandes inconvenientes que provocaría, resquebrajar fuerzas propias, las alianzas que se quebrarían en un campo y la solidaridad que fomentaría como apoyo al movimiento independentista. Me temo que estamos en una situación muchísimo más difícil que aquella del Golpe del 23-F.

Entonces el campo y las reglas de juego estaba claro, los objetivos de cada cual eran nítidos y las grandes alianzas estables; las formas de combatir golpistas y los comportamientos para actuar que todo español quería, eran los globalmente aceptados por el mundo. Hoy no conocemos la fuerza que aceptarán contra ese golpe de estado independentista, todos quieren ver el problema solucionado, pero no está claro, quienes dentro de la Constitución, asumiendo su responsabilidad.

Incluso desconocemos la fuerza electoral real en la que supuestamente se apoya cada cual. Todos actúan basados en resultados de pasadas elecciones en las que no se presentaban con este problema ante sus electores, y algunos están tomando decisiones que les han hurtado a sus seguidores.

PD: Si les gusta la complejidad del problema y las decisiones a tomar vean argumentos en este blog que enlazo:


domingo, 15 de octubre de 2017

Banderas, banderías. Los unos y los otros

Vivimos tiempos de banderas, en Cataluña desde hace cinco años es apabullante el uso de la estelada, miles y miles de banderas agitadas en las diadas o ante cada movilización, a modo de capa o vestido, colgadas en balcones, o insertadas en palos como elemento ofensivo/defensivo.

El impacto generado por la secesión catalana abre los ojos a nuevos comportamientos en el resto de España, fundamentalmente de rechazo de la secesión, así aparecen algunas banderas españolas en fachadas y plazas y en movilizaciones.

Como era habitual antaño, las críticas no se han hecho esperar: la Patria no se defiende así, Todos los nacionalismos son iguales, esas banderas no me representan, etc. muchos argumentos progresistas siguen siendo válidos y los condensaba George Brassen en sus canciones, o Paco Ibáñez… Sin duda las críticas en ocasiones pueden compartirse por muchas personas, pero… ¿No les parece extraño a quienes así expresan sus objeciones que nunca hayan aparecido críticas similares ante el nacionalismo vasco y ahora el catalán?

Todos sabemos, si queremos saber, que la utilización de las esteladas es apabullante, infinitamente mayor que la de banderas españolas, todos sabemos, si queremos saber, que la estelada es el símbolo que representa un nacionalismo pan-catalán, carlista, nacionalcatólico, racista y supremacista, que aúna objetivos, movilizaciones y organizaciones con ideología y comportamiento fascista, comparable con el franquismo y fascismo italiano.

Somos un país raro, los extranjeros flipan ante el comportamiento fascista de muchos españoles que pasan por izquierdistas y que actúan exactamente igual que hacían los franquistas antes de la democracia; se queman banderas, españolas of course, y la gente lo ve normal, -Brassen- pero a nadie se le ocurre arrugar o quitar esteladas u otras banderas nacionalistas. Los himnos y símbolos españoles se silban, escupen o queman y se ve normal, pero a nadie se le ocurre decir ni pio sobre lo ridículos que pueden parecer los símbolos de otras nacionalidades. En cualquier país del mundo son hechos penados. Naturalmente esa actitud tiene explicación Sobre banderas y patriotismo democrático, escribí lo siguiente:

De repente aparecen por el resto de España unas pocas banderas y algunos se escandalizan. Aparece algún fascista montando bronca, y como siempre hay gente pa to, en algunas calles aparecen consignas ultraderechistas que se destacan en las redes sociales. El problema es que muchos intentan hacer aparecer como general algo completamente residual. La extrema derecha en España es residual en votos, el fascismo en el conjunto de España es residual en apariciones públicas, es residual, prácticamente despreciable en instituciones públicas… y ello al margen de los insultos llamando fachas a miles de peperos, de ciudadanos o de socialistas.

El término fascismo a fuerza de aplicarse como insulto se gasta, está perdiendo la definición que tiene, tenía, como concepto que definía ideología y comportamiento organizado, que por cierto es posible apreciar en gran medida en el movimiento secesionista catalán. Todos los nacionalismos son iguales, dicen aquellos izquierdistas reaccionarios que apoyan al nacionalismo catalán, pretendiendo atacar así al nacionalismo español. Pero verán ustedes el nacionalismo español, que existe, está embridado desde la Constitución, ese nacionalismo español al que se refieren fue derrotado con la implantación de la democracia, el nacionalismo español es residual desde la entrada en la Unión Europea y en múltiples organismos internacionales.

Un aspecto esencial que define los nacionalismos es la defensa de la soberanía absoluta, en el caso del nacionalismo catalán su objetivo prioritario, es la consecución de la soberanía absoluta, a ese principio básico subordina todo lo demás. Mientras el nacionalismo español ha ido haciendo cesión de soberanía a la UE, al euro, a la OTAN, Schegen… no tenemos moneda, la gran mayoría de nuestras leyes y normas están tomadas de la Unión Europea; la política, la diplomacia, la economía, las relaciones exteriores, las fuerzas armadas, etc. etc. no son independientes en España, el nacionalismo español no domina esas áreas citadas, todo lo contrario la cesión de soberanía realizada implica la inexistencia del nacionalismo español, la realidad diaria desde hace años demuestra que el mantra de todos los nacionalismos son iguales, el español y el catalán o vasco, es una mentira.

El nacionalismo español no controla el Parlamento ni el gobierno, ni los poderes económicos, ni las fuerzas armadas… en todos ellos hay disparidad de fuerzas, el nacionalismo español cedió soberanía con la democracia no solo exteriormente, cedió soberanía interiormente, a la sociedad, al resto de partidos políticos, nacionalismo español que no controla ni la educación, ni la sanidad… la descentralización del Estado nos trajo un estado federal, particular y reformable, por supuesto, pero estado federal en el que varios territorios tienen tanta autonomía como en otros estados federales. El nacionalismo español fue desmantelado en la democracia, mientras subsistió el nacionalismo vasco y catalán, que fue permitido, adorado y potenciado por demasiada gente. El nacionalismo español no adoctrina niños en el odio a los otros de forma organizada y sistemática desde hace 30 años, ni los viste iguales y los lleva encuadrados a manifestaciones, ni los marca o señala para saber que han votado sus padres durante años, el nacionalismo español no ha sacado los jóvenes de los institutos y universidades con banderas españolas en manifestación contra Cataluña. A ningún gobierno ni institución en España se le ocurre hablar en nombre de todo el pueblo español, considerándolo una y otra vez como pueblo homogéneo, todo lo contrario que en las nacionalidades periféricas. No, de ninguna manera son iguales.

No es este el mejor de los mundos posible, muchas cosas hay que regenerar y cambiar en Europa y España, para empezar el método de análisis y debate político en quien se considere activista, rechazando la vaguería intelectual que aleja del estudio de la realidad concreta, esa vaguería que solo basa en clichés antiguos la interpretación de toda la realidad histórica del ancho mundo.

Vivo en una ciudad con una población cercana a 200.000 habitantes, situada en los alrededores de Madrid, y gobernada por el PP desde hace años, mi barrio está rodeado de bloques de 10 alturas con más de 100 pisos cada uno. El día 13 de Octubre conté las banderas españolas que se veían en las fachadas de un montón de bloques, representaban un 10% de las viviendas.

viernes, 13 de octubre de 2017

Discurso de Borrell, manifestación 8-10-2017

Ciudadanos y ciudadanas de Cataluña, porque eso es lo que sois vosotros: ciudadanos de este país. Veo algunas banderas esteladas. Esta es nuestra estelada (agita bandera de la unión europea). Tiene las estrellas de la paz, la convivencia, del derecho. Eso es lo que representa Europa hoy.
Amigos, amigas, compañeros, ciudadanos: estamos aquí porque nos hemos convocado para defender la convivencia, el pluralismo político y la solidaridad. Y hace falta que lo hagamos. Porque la convivencia se ha roto en este país. Se ha roto entre amigos, entre familiares. Se ha roto en la calle. Hay que volver a rehacerla. Tenemos que defender el pluralismo político porque no se reconoce. Cuando tenemos a una presidenta del Parlament, una presidenta del Parlament, que se atreve a decir que los que votan a determinados partidos políticos no son catalanes, es que nos echan por tierra todos nuestros valores (…).
Señora Forcadell ¿a vd no se le pasó por la cabeza que antes de decir estas cosas hubiese tenido que dimitir como presidenta del Parlament de Cataluña? ¿Pero cómo es posible?
(Al público) No, no me aplaudáis que me han dicho que solo tengo 10 minutos
¿Cómo es posible que una presidenta de un parlamento – yo he sido presidente del Parlamento Europeo – ¿cómo es posible que una presidenta de una institución que representa a todos los ciudadanos se atreva a decir que el que vote a otros partidos políticos, de una manera democrática libre y abierta, no son catalanes? ¡Claro que lo son! ¡Tanto como cualquier otro! Y ¿cómo es posible que tengamos un conseller del govern de la Generalitat que dice que los que no están de acuerdo con el referéndum de independencia es porque no eran ciudadanos sino súbditos?
¡Vosotros no sois súbditos!
Y si hoy estáis aquí, si habéis venido tantos, es precisamente para decirle al mundo que los que no pensamos como nacionalistas somos tan ciudadanos de Cataluña como ellos.
(Aplausos)
Amigos y amigas, tengo un amigo que vive en la luna y como nos ve desde muy lejos, cuando nos mira desde su telescopio, me dice: Josep, en Cataluña no hay más que independentistas.
(Gritos)
No, claro que no, le respondo yo, pero claro, él nos ve desde muy lejos, solo ve independentistas y me pregunta que ¿dónde están los otros que dicen que no lo son? Pues aquí estáis. ¡Amigo de la luna, ahora sí que nos ves!
Pero hasta ahora no se nos ha visto ni se nos ha escuchado. A partir de ahora tenemos que hacer que la voz de todos los catalanes se escuche por igual. Y para eso hace falta un control democrático de los medios de comunicación públicos (aplausos) que son una vergüenza democrática.
(Aplausos y gritos)
(Al público) Bueno, parece que estáis de acuerdo conmigo ¿no? (…)
Hace falta que la gente se exprese con el máximo respeto. No me gustaría exagerar pero estamos viviendo momentos casi dramáticos en la historia de este país. Y no hay que lanzar llamamientos (…) arrebatos. Hay que pedir sensatez, hay que pedir respeto para nosotros y para los demás. Hay que tener mucho cuidado con lo que hacemos en los próximos días porque si se declara la independencia de manera unilateral, este país se irá por el precipicio, sr Puigdemont. No lo arroje por el precipicio. No lo deje caer por el precipicio.
(Gritos)
(Al público) No, no, no. No gritéis como las turbas del circo romano. A la cárcel solo van los que dicen los jueces.
Os pido por pafor, os pido que extrememos el respeto, que reconstruyamos el afecto, que nos queramos. Cada vez que discuto con mis amigos independentistas y les explico cuántos cuentos hay en sus cuentas, cada vez que les explico las mentiras que han dicho para aumentar su sentimiento de menosprecio de la gente, al final, cuando ven que no tienen más razones ni argumentos, me contestan: es que no nos quieren. Pues sí, sí que os queremos. Voy a pediros un favor a todos, a los que habéis venido también de fuera de Cataluña: cuando volváis a vuestra casa por toda España, haced una cosa: id a comprar una botella de cava catalán.
(Aplausos)
Id a comprar una botella de cava catalán porque las ventas de cava catalán han bajado un 15% y esto quiere decir que hay más trabajadores en Cataluña en el paro. Nada de boicots, nada de ofensas. Hay que trabajar todos juntos para que recuperemos la sensatez que se había evaporado. 
Y ahora quiero dirigirme a los empresarios de Cataluña. Ahora quiero dirigirme a todos aquellos que están tomando deprisa y corriendo la decisión de marcharse de Cataluña: ¿no podíais haberlo dicho antes? Todas las cosas que decíais en privado ¿por qué no las decíais en público? Cuando hace 2 años yo decía, al publicar mi primer libro, que si se declaraba la independencia pasaría lo que está pasando, q las empresas se irían y los bancos los primeros. Y el sr Junqueras y el sr Mas que eran grandes profetas decían que no se iría ninguno.
Nadie, ¿verdad sr Mas? Pues todos los que ahora se van lo tenían que haber dicho antes. Que si pasase lo que está pasando, harían lo que están haciendo. Porque si lo hubiesen dicho, si lo hubiesen dicho, tal vez no estaría ahora pasando.
Todos tenemos un poco de culpa de haber callado demasiado. Ahora ha llegado el momento de que los que nos sentimos de esta tierra hagamos un llamamiento a la serenidad, a la sensatez, a la convivencia, a la solidaridad, al pluralismo político.
Estos son los emblemas de la estelada europea y para eso tenemos que trabajar, amigos y amigas.
(Aplausos)
Esto no lo arreglaremos tomando decisiones unilaterales. Esto no es un problema de orden público, o no solo. Esto no es un problema que se puede arreglar diciendo que nosotros lo hacemos mejor y que Europa nos acogerá con los brazos abiertos.
Sr Junqueras, deje de engañar a los catalanes. Deje de decir las cosas como no son. Usted se cree sus propias mentiras, pero si hace de verdad lo que dice que hará, le digo que en Cataluña, en España y en Europa pagaremos un precio muy alto. Porque lo que usted defiende es lo contrario del ideario europeo. El ideario europeo es el respeto a a ley y la solidaridad. Usted rompe una y no quiere cumplir la otra.
¿Usted piensa que con esa tarjeta de visita lo van a recibir con los brazos abiertos? No. le dirán que vuelva otro día y mientras tanto todos sufriremos mucho. Porque yo veo que hay gente que sufre. Lo veo en la calle, en el tren, en los restaurantes. Gente buena que tiene miedo, miedo por lo que pueda pasar. No saben qué le pasará a su pensión. No saben si se tendrán que ir de este país. Nos piden que hagamos algo, por favor. Sí, los responsables políticos tienen que hacer algo, y con prisa, porque estamos en el límite de lo que puede acabar siendo un enfrentamiento cívico. Y nosotros tenemos que contribuir a que esto no sea así.
Quiero acabar, tengo muchas cosas que decir pero no tenemos tiempo. Solo quiero decir dos cosa
Primera: cuando el presidente Kennedy envió a la Guardia Nacional para acabar con (…obligar a los estados sureños a cumplir las leyes raciales) dijo, que ningún hombre por poderoso que sea ni ninguna multitud, por mucho que grite, están por encima de la ley. Porque (pasa a hablar en castellano) el día que estén por encima de la ley, los jueces no podrán hacer su trabajo, nadie estará a salvo de la arbitrariedad del gobierno y nadie podrá estar seguro de lo que le puede hacer su vecino.
(Aplausos)
(En catalán) Y nosotros queremos estar seguros de lo que nos pueda hacer el vecino. Aquí han pasado cosas que no tenían que haber pasado. Hemos visto imágenes que no nos gustan. Nos estamos haciendo daño los unos a los otros. Ya está bien, recuperemos a sensatez y pensemos que el mundo en el que vivimos, en el siglo XXI, tenemos derecho a vivir tranquilos. Tenemos derecho a la tranquilidad. Hay que disfrutar de esta tierra maravillosa, del progreso de esta España democrática de la que nos podemos sentir muy orgullosos.
(Aplausos)
Hay problemas, claro que hay problemas. ¿Qué país no tiene problemas?
(En inglés) Pero creedme,vosotros creéis que Cataluña es como Lituania, Kosovo? No.
(En francés) ¿Creéis que Cataluña es como Argelia para Francia? No, Cataluña no es una colonia.
(En castellano) Cataluña no es un estado ocupado militarmente como era Lituania por el ejército soviético.
(En inglés) Cataluña no es un estado como Kosovo, donde había violencia y se violaban los DDHH
(En catalán) Y por eso Cataluña debe seguir trabajando desde el respeto a la ley y no se puede creer a los que dicen que el Dcho internacional está de su lado porque no es verdad. ¡NO está de su lado!
Y ha venido aquí a Barcelona, el mismo Ban Ki Moon, secretario gral de las Naciones Unidas a decirlo. Amigos: no más fronteras. Esta bandera representa la supresión de las fronteras.
¿Qué son las fronteras? Las fronteras son las cicatrices que la Historia ha dejado sobre la piel de la tierra.
(En castellano) Las fronteras son las cicatrices que la Historia ha dejado grabadas en la piel de la tierra. Grabadas a sangre y fuego. No levantemos más porque bastante dolor hemos tenido que soportar para construirlas. Gracias.
(Aplausos)
Foto: © Unión Europea, 2005 – Fuente: Parlamento Europeo
https://voicesfromspain.com/2017/10/09/josep-borrell-discurso-completo-manifestacion-8-octubre-barcelona-recuperem-seny/



miércoles, 11 de octubre de 2017

Declaración de independencia de Catalunya

Lo tomo de ‘La Vanguardia’
Este es el contenido íntegro de la declaración de independencia en castellano. Consulta la versión original en catalán al final del texto.

DECLARACIÓN DE LOS REPRESENTANTES DE CATALUNYA

Al pueblo de Catalunya y a todos los pueblos del mundo.
La justicia y los derechos humanos individuales y colectivos intrínsecos, fundamentos irrenunciables que dan sentido a la legitimidad histórica y la tradición jurídica e institucional de Catalunya, son la base de la constitución de la República catalana.

La nación catalana, su lengua y su cultura tienen mil años de historia. Durante siglos, Catalunya se ha dotado y ha disfrutado de instituciones propias que han ejercido el autogobierno con plenitud, con la Generalitat como máxima expresión de los derechos históricos de Catalunya. El parlamentarismo ha sido, durante los períodos de libertad, la columna sobre la que se han sustentado estas instituciones, se ha canalizado a través de las Cortes Catalanas y y ha cristalizado en las Constituciones de Catalunya.

Catalunya restaura hoy su plena soberanía, perdida y largamente anhelada, tras décadas de intentar, honestamente y lealmente, la convivencia institucional con los pueblos de la península ibérica.

Desde la aprobación de la Constitución española de 1978, la política catalana ha tenido un papel clave con una actitud ejemplar, leal y democrática para con España, y con un profundo sentido de Estado.

El estado español ha respondido a esta lealtad con la denegación del reconocimiento de Catalunya como nación; y ha concedido una autonomía limitada, más administrativa que política y en proceso de recentralización; un tratamiento económico profundamente injusto y una discriminación lingüística y cultural.

El Estatuto de Autonomía, aprobado por el Parlamento y el Congreso, y refrendado por la ciudadanía catalana, debía ser el nuevo marco estable y duradero de relación bilateral entre Catalunya y España. Pero fue un acuerdo político roto por la sentencia del Tribunal Constitucional y que hace emerger nuevas reclamaciones ciudadanas.

Recogiendo las demandas de una gran mayoría de ciudadanos de Catalunya, el Parlamento, el Gobierno y la sociedad civil han pedido repetidamente acordar la celebración de un referéndum de autodeterminación.

Ante la constatación de que las instituciones del Estado han rechazado toda negociación, han violentado el principio de democracia y autonomía, y han ignorado los mecanismos legales disponibles en la Constitución, la Generalitat de Catalunya ha convocado un referéndum para el ejercicio del derecho a la autodeterminación reconocido en el derecho internacional.

La organización y celebración del referéndum ha comportado la suspensión del autogobierno de Catalunya y la aplicación de facto del estado de excepción.
La brutal operación policial de carácter y estilo militar orquestada por España contra ciudadanos catalanes ha vulnerado, en muchas y repetidas ocasiones, sus libertades civiles y políticas y los principios de los Derechos Humanos, y ha contravenido los acuerdos internacionales firmados y ratificados por el Estado español.

Miles de personas, entre las que hay cientos de cargos electos e institucionales y profesionales vinculados al sector de la comunicación, la administración y la sociedad civil, han sido investigadas, detenidas, querelladas, interrogadas y amenazadas con duras penas de prisión.
Las instituciones españolas, que deberían permanecer neutrales, proteger los derechos fundamentales y arbitrar ante del conflicto político, se han convertido en parte e instrumento de estos ataques y han dejado indefensa a la ciudadanía de Catalunya.

A pesar de la violencia y la represión para intentar impedir la celebración de un proceso democrático y pacífico, los ciudadanos de Catalunya han votado mayoritariamente a favor de la constitución de la República catalana.

La constitución de la República catalana se fundamenta en la necesidad de proteger la libertad, la seguridad y la convivencia de todos los ciudadanos de Catalunya y de avanzar hacia un Estado de derecho y una democracia de más calidad, y responde al impedimento por parte del estado español de hacer efectivo el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

El pueblo de Catalunya es amante del derecho, y el respeto a la ley es y será una de las piedras angulares de la República. El estado catalán acatará y hará cumplir legalmente todas las disposiciones que conforman esta declaración y garantiza que la seguridad jurídica y el mantenimiento de los acuerdos suscritos formará parte del espíritu fundacional de la República catalana.

La constitución de la República es una mano tendida al diálogo. Haciendo honor a la tradición catalana del pacto, mantenemos nuestro compromiso con el acuerdo como forma de resolver los conflictos políticos. Asimismo, reafirmamos nuestra fraternidad y solidaridad con el resto de pueblos del mundo y, en especial, con aquellos con los que compartimos lengua y cultura y la región euromediterránea en defensa de las libertades individuales y colectivas.

La República catalana es una oportunidad para corregir los actuales déficits democráticos y sociales y construir una sociedad más próspera, más justa, más segura, más sostenible y más solidaria.

En virtud de todo lo que se acaba de exponer, nosotros, representantes democráticos del pueblo de Catalunya, en el libre ejercicio del derecho de autodeterminación, y de acuerdo con el mandato recibido de la ciudadanía de Catalunya,

CONSTITUIMOS la República catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social.

DISPONEMOS la entrada en vigor de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República.

INICIAMOS el proceso constituyente, democrático, de base ciudadana, transversal, participativo y vinculante.

AFIRMAMOS la voluntad de abrir negociaciones con el estado español, sin condicionantes previos, dirigidas a establecer un régimen de colaboración en beneficio de ambas partes. Las negociaciones deberán ser, necesariamente, en pie de igualdad.

PONEMOS EN CONOCIMIENTO de la comunidad internacional y las autoridades de la Unión Europea la constitución de la República catalana y la propuesta de negociaciones con el estado español.
INSTAMOS a la comunidad internacional y las autoridades de la Unión Europea a intervenir para detener la violación de derechos civiles y políticos en curso, y hacer el seguimiento del proceso negociador con el Estado español y ser testigos.

MANIFESTAMOS la voluntad de construcción de un proyecto europeo que refuerce los derechos sociales y democráticos de la ciudadanía, así como el compromiso de seguir aplicando, sin solución de continuidad y de manera unilateral, las normas del ordenamiento jurídico de la Unión Europea y las del ordenamiento de España y del autonómico catalán que transponen esta normativa.

AFIRMAMOS que Catalunya tiene la voluntad inequívoca de integrarse lo más rápidamente posible a la comunidad internacional. El nuevo Estado se compromete a respetar las obligaciones internacionales que se aplican actualmente en su territorio y continuar siendo parte de los tratados internacionales de los que es parte el Reino de España.

APELAMOS a los Estados y las organizaciones internacionales a reconocer la República catalana como Estado independiente y soberano.

INSTAMOS al Govern de la Generalitat a adoptar las medidas necesarias para hacer posible la plena efectividad de esta Declaración de independencia y de las previsiones de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República.

HACEMOS un llamamiento a todos y cada uno de los ciudadanos de la República catalana a hacernos dignos de la libertad que nos hemos dado y construir un Estado que traduzca en acción y conducta las inspiraciones colectivas.

Los legítimos representantes del pueblo de Catalunya:

Barcelona, ​​10 de octubre de 2017